OTRAS FORMAS DE RECHAZO EN EL XENOTRASPLANTE DESPUÉS DE EVITADO EL HIPERAGUDO.
La fisiopatología del rechazo vascular agudo no se conoce muy bien. Es una reacción que tiene lugar varios días después del xenotrasplante cuando se evita el rechazo hiperagudo. A nivel histopatológico se puede observar el depósito de xenoanticuerpos y fibrina en el endotelio vascular, la agregación de las plaquetas, y un infiltrado celular en el que predomirian las células polimorfonucleares, los monocitos y las natural killer (NK)14. Los factores que desencadenan el rechazo vascular agudo no están claros. Por un lado se ha sugerido que los anticuerpos naturales, aunque no activen el complemento, pueden activar los factores de la coagulación y diversos elementos celulares. Por otro lado, las células NK pueden activar el endotelio independientemente de la presencia de anticuerpos y linfocinas, ya que tienen una actividad intrínseca contra los tejidos xenogénicos.
El estudio de la respuesta inmunitaria celular contra los xenoinjertos ha sido difícil en los modelos discordantes, por el problema que representa superar las barreras del rechazo hiperagudo y el rechazo vascular agudo. Sin embargo, en aquellas pocas ocasiones en que esto ha sido posible, el rechazo celular ha sido, en general más grave que el presente en los alotrasplantes15. Esto hace que los inmunosupresores convencionales sean menos efectivos en el xenotrasplante que en el alotrasplante16, lo que obliga a utilizar en el primero tratamientos más potentes.
FISIOLOGÍA DEL XENOINJERTO.
Aunque está bien establecido que algunas proteínas xenogénicas. como la insulina, pueden funcionar correctamente en el humano, no se conoce como, y por cuanto tiempo, el xenoinjerto desempeñará sus funciones en un medio distinto del suyo y para el que genéticamente no ha sido condicionado. No hemos de olvidar que la postura de bipedestación humana es casi única en el reino animal, y que la fisiología de órganos procedentes de animales que se sostienen horizontalmente puede ser inadecuada en el receptor humano. Por otro lado existen variaciones significativas entre las distintas especies animales en aspectos fisiológicos y bioquímicos como la viscosidad de la sangre, los grupos sanguíneos, el metabolismo hepático, las enzimas y las hormonas.
Los datos de que se dispone sugieren que órganos como el corazón o el riñón pueden funcionar correctamente en humanos, al menos durante algunos meses, aunque la función sintética del riñón puede no ser adecuada. Los xenotrasplantes de riñón de cerdo transgénico en primates, se han asociado con una persistente anemia en el receptor, probablemente por la incapacidad de la eritropoyetina de cerdo para sustentar una correcta eritropoyesis en los primates17. Esto podría obligar a la utilización de proteínas recombinantes humanas para sustituir las deficiencias sintéticas que los xenoinjertos presenten.
En el caso del hígado es todavía más difícil predecir si los xenoinjertos de cerdo podrán funcionar correctamente en humanos, dada la complejidad de la función hepática y el elevado número de proteínas vitales que sintetiza este órgano. Aunque la trascendencia funcional de los cambios que se producen no parece muy grande a corto plazo, como pudo observarse en los dos últimos xenotrasplantes de hígado de babuino en humanos4, es necesario investigar el impacto que puede tener en el organismo a largo plazo.